En el minuto 87 NADIE creía en la remontada, ningún aficionado, y no me vendáis la moto de que si, porque esto ha rozado la heroicidad. En cuatro minutos Neymar nos pone a tan solo un gol. Ter Stegen se saca una falta y Neymar, si, Neymar, asume la responsabilidad de colgar ese último balón al área, volviendole el rebote y teniendo la sangre fría de hacer un recorte para ponerla con su zurda. ¿Fe en si mismo? Para mi está loco. La resolución ya la conocéis.
El partido de Ney no se ha limitado a los últimos minutos. Ha sido una continua amenaza para la defensa del PSG, llegando a forzar el penalti que supondría el 3-0. Nunca ha dejado de intentarlo y aun menos de creer. Para mi, Neymar es el verdadero héroe de una gran heroicidad.
Ole tus huevos Barça, y ole tus huevos Camp Nou. Nunca dejéis de soñar.
